Educación Financiera 

Mario Castillo

Consultor en Finanzas

Estimados lectores; es un gusto saludarlos nuevamente.

Ya estamos en semana santa, por lo que se avecina un rico puente que incluye a los empleados bancarios, por lo que los bancos estarán cerrados. Cosa que puede causarnos un dolor de cabeza a más de uno al pagar nuestras cuentas, con eso de que a veces salen imprevistos y no en todos los comercios reciben una tarjeta de crédito o de débito.

¿Qué hacer en estos casos?

Afortunadamente para muchos de nosotros, este problema tiene solución. Ya que si se diera el caso de que hayamos tenido algún gasto no programado o se nos olvidó pagar la renta, el gas, etc. y el banco está cerrado o el cajero automático se quedó sin dinero; existen otras alternativas de disposición o depósito que pueden ser muy funcionales para esta temporada, donde podemos retirar y depositar dinero.

Por lo que en esta ocasión, les voy a platicar acerca de un servicio a través de un corresponsal, que no es más que un intermediario entre el banco y el consumidor. A través de los cuales puedes retirar dinero en tiendas de conveniencia (me refiero a esas cadenas nacionales de tiendas de autoservicio) y centros comerciales.

¿Cuál es el proceso para poder retirar?

El proceso es muy sencillo. Cuando acudes a comprar a una tienda comercial (me refiero a las cadenas de centros comerciales con cobertura nacional), por lo regular, el cajero te preguntará si requieres un retiro en efectivo y tú decides si realizas o no el retiro, para esto, se te pedirá que presentes una identificación oficial, firmas un baucher o recibo y te dan el dinero que hayas solicitado

En el caso de las tiendas de conveniencia, te formas y solicitas el servicio directamente al encargado que te atienda; quien te solicitara tu identificación, por lo que no olvides llevarla (En estos casos, tendrás que pagar una comisión por el servicio).

Ya para terminar, te recomiendo que si vas a salir, planees muy bien los lugares que visitaras y las escalas que harás. Es un hecho que los imprevistos están a la vuelta de la esquina, pero eso no implica que no puedas tener un plan B. En estos casos una tarjeta de crédito puede ser una aliada, ya que tienes la posibilidad de pagar lo que hayas comprado o pagado de manera diferida; pero ojo, el saldo de tu tarjeta no es dinero extra, así es que úsala, ¡solo si la necesitas!

 

Ahora, ya no tienes pretextos para tener unas vacaciones relajadas al lado de tu familia.

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