• Mujeres, con salarios más bajos que los varones
  • Ellas afrontan condiciones de sobreexplotación

Para las mujeres, el acceso al trabajo remunerado es una nueva forma de represión y de sobreexplotación debido a las múltiples jornadas y desventajas que les impone el mercado laboral, denunció la maestra en psicoanálisis Laura Susana Chía Pérez al participar en el Diplomado Internacional de Estudios de Mujeres, Feminismo y Descolonización.

En las jornadas de este diplomado, cuya organización apoya la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, la también bióloga y activista por los derechos de las mujeres señaló que éstas se hallan en desventaja en el mercado capitalista, para el cual resultan una fuerza laboral barata y sin derechos.

En su disertación para el diplomado, Chía Pérez explicó que el mercado laboral divide a hombres y mujeres, considerando mejores a los primeros y dándoles acceso a mayores oportunidades. Esta es una forma de “clasar” negativamente a la mujeres, es decir, asignarlas a una clase inferior, abundó.

La activista por los derechos humanos de las mujeres señaló que la intención de ellas al incorporarse a la vida laboral nunca fue ser sobreexplotadas, sino acceder a mejores condiciones de vida, solventando la pobreza y el atraso en que las habían mantenido por siglos.

Chía Pérez, quien también es  integrante del Consejo Consultivo del Instituto de la Mujer Oaxaqueña,  indicó que una muestra de la discriminación hacia las mujeres en el ámbito laboral es que la mayoría de los puestos de dirección y toma de decisiones siguen siendo otorgados a los hombres en forma mayoritaria.

Agregó que, pese a que las mujeres han tomado un papel cada vez más activo en el terreno laboral, esto no ha significado una mejora a su calidad de vida, pues ellas perciben salarios inferiores a los hombres, aun cuando realicen la misma actividad y estén igual o más calificadas que los varones.

Las mujeres, añadió, se ven sobrecargadas, pues deben cumplir con dobles o triples jornadas de trabajo, ya que a la responsabilidad laboral hay que añadir la crianza de los hijos y el trabajo doméstico.

La analista Chía Pérez comentó que es importante entender que las mujeres están en desventaja en el terreno laboral, pues los espacios a los que se les ha dado acceso fueron otorgados desde una perspectiva de que la mujer no es hombre, y por ende, ha de realizar las actividades que al hombre “no le tocan” o no quiere realizar.

Subrayó la importancia de replantear la posición de las mujeres en el mercado laboral, dado que el 70 % de las personas afectadas por la discriminación y la falta de oportunidades dentro de la voracidad del sistema capitalista son mujeres.

Enfatizó que las mujeres no son las únicas perjudicadas por esta desventaja, ya que esto también influye a las personas que están cerca de ellas, como sus hijos, su pareja y los demás miembros de la familia que dependen económicamente de ellas, lo cual impacta de forma directa en el desarrollo de la sociedad en general.

Chía Pérez recomendó mirar la realidad desde la perspectiva feminista, enfatizando que la solución no es que las mujeres ocupen los lugares asignados actualmente a los hombres, sino buscar un replanteamiento de la economía en el mercado y el poder.

La apuesta es por generar una sociedad donde hombres y mujeres sean tratados de forma justa y equitativa, considerando  a cada uno desde su aporte, no desde sus carencias ni generando posiciones de desventaja, concluyó.

 

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