• Santa María Xadani, un pueblo olvidado, marginado y saqueado
  • Las dos últimas administraciones, están para el olvido
  • El alcalde Oscar Sánchez, acusado de corrupción

Armando LOPEZ GOMEZ

Juchitán, Oax.- Apenas a diez minutos de la capital comercial del Istmo, Santa María Xadani es una localidad donde parece que no pasa. Durante décadas, los diferentes gobiernos municipales han pasado sin pena de gloria y el aspecto de esa población sigue siendo el mismo. Sin embargo, las dos últimas administraciones han ahondado en la miseria que padece, es un pueblo olvidado, marginado y saqueado, por los mismos que debieran apostarle a su desarrollo.

El presidente municipal, Oscar Sánchez Aquino, ha sido denunciado por cuatro de siete concejales que demandan una investigación por mal uso de los recursos públicos. Esto no es nada nuevo, así ha pasado durante décadas, pero en especial, las dos últimas administraciones municipales. Ahora, los siete miembros del ayuntamiento xadaneño, disputan los nombramientos de los nuevos titulares de la tesorería y la secretaría municipal.

Del año 2011 al 2013, el entonces alcalde, Victoriano López Luis, fue acusado por los miembros del cabildo, de apoderarse de los recursos municipales, inflando costos de obras y, por si fuera poco, simulando asaltos. La mayoría de los concejales de ese ayuntamiento lo rechazaron y denunciaron ante la Auditoría Superior del Estado (ASE).

La ASE, resolvió que quien era el edil y los concejales de la comisión hacendaria, no habían rendido cuentas claras de las finanzas, por lo que decidió multar por 75 mil pesos a cada uno de ellos, al propio munícipe y a los regidores de hacienda, síndico, obras públicas y el tesorero, pero no pudo conseguir que el congreso local los destituyera y menos castigarlos.

La actual administración municipal, 2014 al 2016 que preside Oscar Sánchez Aquino, sigue el mismo camino. Desde abril del año pasado, el primero de este trienio, cuatro de los siete concejales del ayuntamiento decidieron exigirle al primer concejal que rindiera cuentas claras de la aplicación de los recursos del ramo 28 y el ramo 33, sin encontrar respuesta. Ante tal desdén, optaron por no firmar sus informes y acusan, ahora, al alcalde de falsear sus firmas en sus diferentes informes y reportes.

Rubicel Santiago Guerra, síndico municipal; Rúsbel Charis Luis, regidor de salud; Jesús López Aquino, regidor de asuntos indígenas, así como Amiro López, regidor de ecología, coincidieron en que “el presidente municipal y su tesorero, hicieron mal uso de los recursos públicos, además que nosotros, en varias ocasiones, solicitamos informes de los ingresos y egresos y nunca se nos dio y tomamos la decisión se separarnos del presidente municipal, por eso no asistimos a su informe, que fue maquillado, engañando al pueblo”.

Al principio del año, aseguraron, que pidieron que se realizara una sesión para nombrar a los nuevos titulares de la tesorería y secretaria municipal, “solo fue hasta que se dignó el señor a convocarnos a la sesión del 24 de enero, que era ratificar a los que venían fungiendo o designar a nuevos y eso fue lo que hicimos, nombrar a Eunice Matus Antonio y Laura Rasgado Vicente, como tesorera y secretaria municipal”.

De acuerdo a lo manifestado por ellos, un grupo de simpatizantes del alcalde tomaron el palacio municipal, por lo que ellos optaron por ocupar un local partidista que fue habilitado como oficinas municipales alternas, por los cuatro concejales, que pertenecen a distintos partidos políticos. Denunciaron, además, las amenazas de gente allegada al presidente municipal, que les han advertido que actuarán contra ellos y que, además, los desalojarán del comité municipal perredista, donde trabajan atendiendo a la gente.

En diciembre pasado, el alcalde rindió su primer informe, ante un escaso auditorio y con la sola asistencia de la regidora de obras públicas. Santa María Xadani, pues, sigue siendo un pueblo olvidado, marginado y saqueado.

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