• Oaxaca en consulta ciudadana si se prohíbe o no las instalaciones de circos con animales.

“En un circo con animales, el aislamiento, la dominación, la esclavitud, la hambruna, la humillación, las mutilaciones y la tortura son parte del entrenamiento”

Por: Alberto Moreno Santiago

Hay ocasiones que me preguntaba que puedo y que debo de hacer para mejorar y evolucionar a este planeta, pero se comprende que esas acciones pequeñas harán que se prenda la mecha para la conciencia y el cambio.

En los últimos tiempos he sabido, me he encontrado a personas y dirigentes que piensan el mismo idioma de la gente noble y bondadosa que funciona y sirve con honradez y empatía. Lo que la industria circense en México está viviendo actualmente NO es el resultado de una estrategia política de algún partido es solo acciones de personas realmente comprometidas que de alguna trillada forma son el puente político ciudadano para esta causa justa.

Hay mucho que esconder tras la carpa de un  circo.

Que es lo que inspira a un animal a realizar un acto peligroso y antinatural como andar en bicicleta, hacer equilibrio, cruzar aros con fuego, brincar sobre un pie etc. Los circos nos hacen creer que el comportamiento de esos majestuosos animales se moldea con un sistema de refuerzo positivo, la realidad es que lo hacen por miedo al castigo mientras que nosotros como espectadores a través de la “hipnosis social” en la función circense nos hacen creer que todo es “normal y divertido”. Los circos condenan a estos animales salvajes por naturaleza a vivir aislados, se le niega la socialización, apartándolos de sus familiares o hijos recién nacidos, transportándolos de lugar en lugar en pequeñas jaulas siendo encadenados recibiendo descargas de electroshock presentando estrés por el miedo y abandono infringido, depresión, y movimientos estereotipados, mal alimentados, programados y con heridas.

Los animales son secuestrados desde pequeños de sus hábitats o comprados a traficantes, luego son sometidos a crueles sesiones de entrenamiento en donde se incluyen herramientas de castigo y varas que terminan en un gancho, el cual se utiliza para llamar la atención de los elefantes, osos, tigres, leones golpeándolos en las caras y detrás de las rodillas e incluso el arrancamiento de extremidades o piel el cual es cubierto por un absurdo disfraz durante la función.

Sabemos que los animales sienten miedo, soledad y dolor como los humanos los sentimos, ningún animal desearía vivir toda su vida entera en cautiverio. No les enseñemos a nuestros hijos a ser insensibles ante el sufrimiento de otros. No tenemos ningún derecho de maltratarlos, someterlos y causarles daño.  Gracias al apoyo de las autoridades, políticos, personas, artistas, escritores y activistas como Anima Naturalis y Peta Latino así como personas como su servidor que dando a conocer y estando conscientes bajo esta situación han conseguido; prohibir o restringir el uso de animales en espectáculos circenses en algunos estados de la República Mexicana.

Hay que pensar en los animales no como cosas si no como seres con una condición propia y dueños de una gran existencia por sí mismos.

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