El presidente de la Comisión Sur-Sureste, Benjamín Robles Montoya, coincidió con el presidente Enrique Peña Nieto que los tiempos del agua fácil y abundante ya se acabaron, como sostuvo el mandatario ante los gobernadores del Consejo Mundial del Agua. Por lo que hoy más que nunca, dijo el legislador, se justifica la prohibición de la práctica del fracking como método para extraer hidrocarburos, por la enorme disponibilidad y contaminación de agua que representa.

Durante la clausura del Consejo Mundial de Agua, el jefe del Ejecutivo Federal reconoció que en México hay 35 millones de personas con poca disponibilidad de agua en términos de cantidad y calidad. Y que la disponibilidad del líquido por persona ha disminuido de más de 18 mil metros cúbicos que se tenían en 1950 a tan sólo tres mil metros cúbicos en 2013.

A lo que Robles Montoya comentó:

“El presidente sabe bien del grave problema que tenemos los mexicanos por la disponibilidad del agua, por lo que resulta incongruente que su partido y sus aliados quieran aprobar leyes secundarías en materia energética para darle absoluta libertad a los grandes inversionistas extranjeros para que vengan a gastar millones de litros de nuestra agua para perforar pozos que les permita extraer petróleo y gas; contaminen nuestros mantos acuíferos con químicos que ocasionan mucho daño a la salud humana; y, después de todo ese desastre al medio ambiente nacional, se vayan a sus países a gastar las ganancias por la venta de nuestros hidrocarburos”.

De acuerdo con organizaciones civiles y legisladores de diversos partidos políticos, el senador oaxaqueño ha sido el principal defensor de los recursos naturales de la nación, y junto con otros senadores del PRD y la Alianza Nacional Contra el fracking han coordinado esfuerzos para informar a la sociedad mexicana sobre los graves daños que ocasionaría al país si se aprueba el uso de la técnica de fractura hidráulica (fracking)  para extraer hidrocarburos a grandes profundidades.

Para el congresista federal resulta absurdo que por un lado Enrique Peña se comprometa a firmar un Pacto por la seguridad hídrica de todo el mundo, cuando su partido el PRI quiere aprobar leyes que permitan el uso y contaminación de enormes cantidades de agua, con una técnica de explotación de hidrocarburos que ya fue prohibida en varios países de Europa y estados de la Unión Americana, precisamente por los graves daños al medio ambiente que ocasiona.

“Ya sabemos de la gravedad de la falta de disponibilidad de agua para consumo humano, por eso volvemos a llamar a la sociedad para que se una y evitemos que intereses extranjeros vengan a terminar con nuestro patrimonio natural y el futuro de nuestros hijos”, asentó el legislador del PRD.

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