Escenario político.

Por Gubidxa Guerrero

Se dice que la actual administración municipal de Juchitán decidió “reordenar” el centro de dicha ciudad. Se ha manejado en algunos medios informativos que el alcalde Saúl Vicente Vázquez está en la mejor disposición de resolver un problema de años. Se han publicado notas informativas reseñando el decomiso de los llamados “burritos” que obstruyen algunas aceras frente a negocios formales. Se ha dicho que algunos dueños de esos negocios se oponen a las medidas antedichas y que obstaculizan la labor de las autoridades en su tarea de poner orden.

            Visto así, pareciera que es una lucha entre ‘buenos’ y ‘malos’, en que los emisarios de la rectitud son los empleados municipales que han levantado decenas de “burritos”, blocks, mesas, cubetas, conos… y los contrarios –los villanos– son las personas que se ganan la vida mercando los productos que necesitan 100 mil habitantes y personas de poblados circunvecinos.

            Se ha difundido parcialmente la información. En algunos medios se han dicho medias verdades, lo que constituye un atentado contra el derecho que le asiste a la ciudadanía de estar informada. Ni los comerciantes están en contra de poner orden en el centro de Juchitán, ni el Ayuntamiento está siendo equitativo.

            Todos en aquélla ciudad están a favor de embellecerla, de hacerla transitable y segura. Nadie se opone a un plan integral que regule el ambulantaje y otorgue espacios dignos a las personas que se ganan la vida honestamente. Nadie quiere que sucedan más accidentes viales por el caos que existe en las principales calles de la población. Por ello no debe manipularse la información mostrando como opositores intransigentes a los comerciantes y vecinos del centro que han presentado propuestas justas.  

            Muchos ciudadanos se están manifestando por una solución integral que vaya al fondo del problema y que no se quede en la simple confiscación de objetos que los comerciantes han colocado como medida de resguardo ante el creciente ambulantaje en la zona.

Los “burritos” no son causa, sino consecuencia: de la mala planeación, de los permisos al por mayor, de la invasión de banquetas (que a la vez se presenta por falta de espacios decorosos para mercar) y de la indiferencia de anteriores gobiernos que dejaron crecer el problema.

            Los comerciantes establecidos no están en contra del orden. Por el contrario, son los principales impulsores de una limpieza generalizada de la ciudad de Juchitán. Finalmente, todos ganamos con calles ordenadas y transitables. 

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