MÉXICO, D.F. Las leyes reglamentarias de la reforma energética, aprobadas por los legisladores oficialistas, excluyen del desarrollo a la mayoría de las y los mexicanos y otorga el derecho al gobierno en turno de la distribución de la riqueza nacional a su libre antojo, asentó el presidente de la Comisión Sur-Sureste del Senado, Benjamín Robles Montoya.

Al continuar en la máxima tribuna de la Nación, con la defensa de los intereses de la mayoría, ante la traición a la Patria que han hecho los senadores “peñistas”, el legislador oaxaqueño manifestó:

“Pareciera que hemos olvidado el constitucionalismo social, del cual México era antes referente mundial, antes de estas reformas o más bien de estas contrarreformas implementadas por ustedes, claramente establece ahora que los derechos sociales de los mexicanos serán reducidos por meros caprichos programáticos y que en adelante no podrán estar sujetos más que al arbitrio de la administración en turno, sin ser objeto de algo propositivo solo del cálculo político de quienes nos han empezado de nueva cuenta a mal gobernar”.

Y es que dijo que lo que estas disposiciones, aprobadas por los diputados federales y senadores del PRI y sus aliados, ofrecen en el mediano plazo es la asociación del otrora Petróleos Mexicanos con las grandes trasnacionales, en donde sus actividades propias y autónomas se verán reducidas de manera gradual, para cumplir con la desaparición de la ahora empresa productiva del estado, antes emblema de arraigo y orgullo nacional.

Por otro lado, mencionó que el Fondo Mexicano del Petróleo, aprobada recientemente su creación, no encuentra, porque simple y sencillamente no existen, aspectos que certifiquen la justa distribución y la justa redistribución de la riqueza, que garantice que la riqueza de la nación se focalice a los grupos vulnerables y a las zonas marginadas del país.

“Este es el marco jurídico que excluye sin duda del proceso formal de desarrollo a ingentes segmentos de la población mexicana, por eso decimos, una vez más, las víctimas de la modernidad, los damnificados del progreso seguirán ahí en la periferia, en la abyecta marginalidad”, subrayó Robles Montoya.

La ausencia del espíritu social y ánimo depredador de esta reforma sólo ahondara la brecha de desigualdad en nuestro país. Los derechos sociales, son derechos plenamente exigibles y debiesen llevar a obligaciones específicas para los Estados, entre ellas la protección del contenido mínimo de cada uno de ellos, asentó el senador del PRD.

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