Mario Castillo
Consultor en Finanzas

¿Qué tal amigos?

El día de hoy voy a hablarles de los pueblos mágicos.

Si te preguntas; ¿qué es eso de los pueblos mágicos?

La Secretaría de Turismo la define como: localidades con atributos simbólicos, leyendas, historia, hechos trascendentes, cotidianidad, magia que te emanan en cada una de sus manifestaciones socio-culturales, y que significan hoy día una gran oportunidad para el aprovechamiento turístico.
El Programa Pueblos Mágicos contribuye a revalorar a un conjunto de poblaciones del país que siempre han estado en el imaginario colectivo de la nación en su conjunto y que representan alternativas frescas y diferentes para los visitantes nacionales y extranjeros.
El Programa de Pueblos Mágicos y Destinos Prioritarios (PROMÁGICO) se estableció para otorgar subsidios a las entidades federativas con el objetivo de diversificar y mejorar la calidad de estos destinos, productos y servicios turísticos, así como estimular y fomentar la inversión pública y privada, para generar derrama económica, empleo, desarrollo social y económico en beneficio de la comunidad receptora, así como mejorar la infraestructura e imagen urbana de las localidades.

¿Y qué tiene que ver esto con Juchitán?
Mucho, ¿y por qué te digo esto?, sobra decirte que muchas de las cosas que generamos en el istmo son conocidas mundialmente, el traje de tehuana, las velas, la gastronomía, la música, la danza, la poesía, las artesanías, ruinas arqueológicas, estancias en ranchos, talleres de lengua y cultura zapoteca.

Sin duda Juchitán cubre el perfil.

¿Y cómo puede mejorar esto en nuestros ingresos?
Lo interesante de todo esto es que si Juchitán llegase a ser considerado un pueblo mágico; esto generaría otras líneas de empleo que no necesariamente sean a través de un patrón, sino que puede impulsarse el auto empleo, emprendurismo artesanal, cooperativas, etc.
Algunas de las líneas que se pueden aprovechar son los recorridos turísticos coordinados por el ayuntamiento, comercio de artesanías, hospedaje en casas antiguas; ofertando lo mejor de lo mejor de cada temporada.

La fórmula es simple, a mayores visitantes, mayor consumo, lo que se traduce en mayores ventas y mayor flujo de dinero.

¿Y cómo lo podemos lograr?
Existen muchas maneras, pero la que más se ajusta a nuestro entorno, es proponerlo en el municipio, basándonos en la ley de la oferta y la demanda.
Por ejemplo; cuando preguntas por un producto, y más tarde va alguien más a preguntar, y más tarde alguien más, y así sucesivamente. Llega un momento en que el ofertante decide cubrir esta demanda.
Así mismo podría ocurrir para llegar a la meta de proponer a nuestro querido terruño como un pueblo mágico.

¿A dónde podemos acudir?
En todos los municipios existen regidurías de Desarrollo Económico, por lo que sería interesante que te dieras la vuelta en el Ayuntamiento y preguntaras que se debe hacer para proponer a Juchitán como un potencial pueblo mágico.

¿Interesante no?

Si tienes alguna duda o comentario, puedes contactarme a través del correo finanzaslibresdf@gmail.com

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