Nuevas evidencias científicas llevadas a cabo en Estados Unidos abren nuevas expectativas para las pacientes con cáncer de ovario. Un estudio reciente, realizado por el Centro Anderson de Cáncer de la Universidad de Texas, ha demostrado que algunos fármacos betabloqueantes indicados para tratar enfermedades cardiovascularespodrían tener efecto en la tasa de supervivencia de las pacientes con cáncer de ovario.

El artículo publicado en la revista Cancer recoge el análisis de los datos clínicos de 1.425 mujeres diagnosticadas con esta enfermedad entre los años 2000 y 2010. Los investigadores a cargo de este estudio descubrieron que aquellas pacientes a las que habían suministrado betabloqueantes como parte de su tratamiento contaban con una esperanza de vida media de 47,8 meses, frente a las que no se les había administrado, que alcanzaban una esperanza de vida media de 42 meses. De manera adicional, las mujeres que tomaban betabloqueantes no selectivos mostraban una supervivencia media de 94,4 meses, mientras que las que lo recibían en su forma de agente selectivo de ADRB1 tenían unas expectativas para sobrevivir de 38 meses.

Entre las afectadas por cáncer con hipertensión arterial, que se considera un síntoma que reduce la esperanza de vida en esta enfermedad, también manifestaban una mejor supervivencia a largo plazo aquellas que eran tratadas con betabloqueantes (90 meses) que las que no (38 meses).

Según explica Anil Sood, investigador del Centro Anderson y director del estudio, “los betabloqueantes tratan varias condiciones como las enfermedades cardiovasculares, la presión arterial alta, los glaucomas y las migrañas. Están dirigidas hacia un receptor proteínico en el músculo del corazón que hace que el corazón lata más fuerte y más rápido cuando es activado por estas hormonas de estrés”. Como explica Sood, es precisamente este estrés el que aporta beneficios para la mejora en el tratamiento del cáncer de ovario.

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