JUCHITAN

En Juchitán: el sismo les tiró su casa y SEDATU los dejó en la calle.

• Pese al daño que el terremoto causó en su vivienda, la dependencia solo les dio el apoyo parcial.
Actualmente viven con sus vecinos, pues pese a que les donaron una casa de lámina por su edad y salud, no pueden estar ahí.
Jeremías Morales Sánchez con sus 76 años y sin poder trabajar ve con tristeza que difícilmente volverla a construir.

Faustino Romo Martínez.

Juchitán Oax.- A un año del terremoto que el pasado 7 de septiembre del 2017 sacudió a la región del Istmo, las historias de la desgracia siguen fluyendo, sobre todo porque no solo la naturaleza les causó daños, también las autoridades y dependencias encargadas de velar por ellos, historias que marcan la vida de cada ciudadano y que difícilmente olvidaran, pues en algunos casos, como el de Jeremías Morales Sánchez son historias que estremecen.

Jeremías Morales Sánchez a sus 76 años, ve como la vida le está jugando una mala pasada y pese a sentirse fuerte y con ganas de salir adelante, su columna no le permitirá trabajar para ganar algo y levantar su casa, la cual fue dañada por el sismo de magnitud 8.2 que en un santiamén acabó con su patrimonio, el cual se ubicaba en la calle constitución

“Es difícil para levantar otra vez, por mi edad, ya no trabajo, la señora tiene 15 años de ser diabética y yo fui operado de mi columna, ni por eso nos dieron el apoyo de daño total, solo daño parcial, pero la casa era de tejas y morillos y sufrió mucho daño, el cuarto donde dormíamos se cayó una parte, pero ni eso fue suficiente para que nos dieran el apoyo, después llegó un Ingeniero y nos dijo, Tío si quieres quedarte bajo los escombros, sigue aquí, y es que dormíamos todavía en la casa y pues ya me salí”, explicó.

Acompañado por su esposa Silvia, quien muestra los estragos de la enfermedad, narró las penurias que pasaron cuando el personal de la Secretaria de Desarrollo Territorial y Urbano (SEDATU), realizó el censo del daño de las casas que resultaron dañadas y que pudieran ser beneficiarias del apoyo que, a través del Fideicomiso Fondo de Desastres Naturales, otorgaría el Gobierno Federal para la reconstrucción, catalogando los daños como daño total y daño parcia.

“Si se caía ya no teníamos nada que perder y cuando llegaron los hombres para tirar las casas y levantar los escombros, nos decían no tío, nosotros estamos tirando los que tiene pérdida total, ni modo, hasta que llegó un muchacho y me dijo, yo estoy trabajando con una maquina en el río, un día que pueda vengo y te la tiro, ahí me das para el refresco, bueno, le pagamos para tirarlo, pues la autoridad nunca llegó, quienes nos apoyaron fueron la gente de fuera, la autoridades nunca llegaron”, detalló.

Comentó que después escucharon en el campo “Santa Martha” que estaban invitando a todos los que necesitaban que se levantara el escombro y les dijeron que solo levantarían los de los que tenían pérdida total, lo de daño parcial no, “Pues finalmente tuvimos que pagar para que se levantara y ahí se fue el dinero que nos dieron, nos quedó algo, no sé cuánto, pero le dije a la señora, si alcanza para comprar una tela de alambre y ya cerramos, nos dieron unan lona y después nos dieron esta casita de lámina, llegó un muchacho creo que del partido PRI y trajeron el material y los que llegaron a construirla eran puros “güeros” y nos la entregaron, pues ya tenemos la casita pero con el calor no entramos ahí”.

“Me opere de la columna, por eso no puedo quedarme ahí, nos trajeron con la vecina, ahora ya aquí quedamos desde hace dos meses, me opere el 29 de junio, me cobraban 150 mil con el Doctor Ricardez, pero de donde, entonces me dijeron, vaya con el doctor Gómez y él me dijo que me iba a ayudar, a ver si alguien te puede registrar al Seguro Social, pero por mi edad ya no se pudo, finalmente el doctor me operó de manera particular, me dijo esta operación si cuesta 150 mil pesos, pero yo te cobrare 65 mil”, dijo ganándole las lágrimas, pues recordó todo lo que tuvieron que pasar para juntar el dinero, entre sus hijos y vecinos.

Morales Sánchez con la voz entrecortada platicó que durante toda su vida ha hecho trabajos fuertes pesados, “Me levanté y pensé que a lo mejor en un mes o mes y medio ya podía trabajar, pero, me dijeron que no, que después de 9 meses talvez ya pueda ir al campo, yo trabaje en el campo desmontaba terrenos con hacha y ahora para volver a trabajar así ya no se va a poder, no modo tengo que aguantar y mi casa difícilmente se levantara”, apuntó.

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