Tehuantepec,. Oax., 29 (sucedióenoaxaca.com).- ¿Es verdad que vienen los muertos? preguntó el pequeño Rómulo. ¡Quien quita, mi´jo… quién quita! Le respondió su abuela cuando la estaba ayudando a colocar las ofrendas para su finado abuelo Delfino Celaya Rodríguez.

Así relata el cronista de Tehuantepec, Rómulo Giménez Celaya, sus inicios en una tradición que mezcla costumbres prehispánicas, de la época colonial y de años recientes, y que esta localidad se conoce en lengua zapoteca como Xandu’ya’a y que en español significa Todosantos Nuevo.

Altar 01

“En estas fechas -1º y 2 de noviembre- Dios abre la puerta del cielo y les da licencia a nuestros parientes muertos para que nos visiten”, remató la abuela que así explicaba a su nieto Rómulo la celebración en honor de los fieles difuntos.

“La tradición nos dice que hay que hacer el Xandu’ya’a, que es cuando se realiza por primera vez la ofrenda a un muerto, para esto se celebra una misa y después de la misa la gente da su limosna (dinero como ayuda) y reciben sus cuatro tamales de gallina y su atole de leche como es la costumbre”, relata el cronista de Tehuantepec en un ensayo titulado “Cuando llegan nuestros muertos”.

Se le hace Todo santo nuevo, detalla, a un muerto que tenga de tres meses a un año de haber partido. Claro está, tomando como referencia los días 1 y 2 de noviembre.

Explica que en los días de Todosantos se le hace la invitación al xua´ana (o principal) del barrio, para que acompañado con otros ca xua´anas pasados, visiten algunos altares.

Los principales son muy bien recibidos. Después de acomodar algunas cosas en el altar y de haberles llamado la atención si es que observaron una mala distribución en las ofrendas; realizan la obligación: inciensan  el altar. Posteriormente reciben copas de mezcal, cigarro, tamalitos, pan y café. Al final se despiden.

“A diferencia de la Tradición de Todos los Santos y de los Fieles Difuntos que nos trajeron los españoles, los mexicanos ofrendamos toda clase de viandas a nuestros parientes muertos, claro está, siguiendo el patrón establecido en nuestra gentilidad”, señala.

¿Y si vienen, en qué día vienen?

Rómulo Giménez Celaya comenta que hoy en día se tiene generalizado que nuestros muertos llegan a visitarnos los días 1 y 2 de noviembre. El primer día es para que vengan los niños, adolescentes y solteros; el segundo día es para que arriben los adultos.

En Tehuantepec se tiene la creencia que comienzan a llegar en la tarde del día 30 de octubre, por eso el día 30 de octubre, por la tarde, se colocan las ofrendas a los niños.  Se levanta en la tarde del día 31 de octubre.

Para los adolescentes y solteros, en la tarde del día 31 de octubre y se alza en la tarde del día 1 de noviembre.

En la tarde del día 1 de noviembre se colocan las ofrendas a los adultos. Se levanta en la mañana del día 3 de noviembre. “Esto es porque se piensa que al ser muchos los que murieron de una edad avanzada, necesitan de más tiempo para poder visitar a sus parientes vivos”.

Y para fomentar la sana convivencia y esparcimiento, y atesorar las tradiciones del 1 y 2 de noviembre, el Ayuntamiento de Santo Domingo Tehuantepec que preside Donovan Rito García, organizó un programa de actividades alusivas.

El 31 de octubre se llevará a cabo un concurso de altares y el guendayuti´ (la muerte) en la Casa de la Cultura a partir de las 18:00 horas.

El sábado 1 de noviembre, exposición de tapetes de arena de Día de Muertos en el parque Benito Juárez, a partir de las 19:0 0 horas.

Y el 2 de noviembre se ofrecerá un concierto de música fúnebre en el Panteón del Refugio a las 19:00 horas.

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