Hasta en cinco de cada 10 consultas de salud mental salen a relucir los engaños descubiertos a través de internet.

GUADALAJARA, JALISCO.- De cada 10 pacientes que acuden por una consulta de salud mental al Antiguo Hospital Civil “Fray Antonio Alcalde”, de tres a cinco casos tienen que ver con problemas emocionales derivados de una infidelidad descubierta a través de redes sociales.

A pesar de que los pacientes no llegan por esta causa en particular, según el psiquiatra y titular del nosocomio,  Benjamín Becerra Rodríguez, el fenómeno se ha incrementado, pues en casi la mitad de las terapias salen a relucir los problemas de pareja, ocasionados por Facebook, Whatsapp y Twitter.

El grado de afectación a nivel emocional depende del carácter o situación mental en que se encuentre la persona.

En algunos casos, una infidelidad de este tipo puede ocasionar cuadros depresivos o de ansiedad, mientras que en otros, se ven afectadas las actividades cotidianas como el sueño y el apetito, o aparecen sentimientos normales de tristeza que no pasan a otro plano.

“Existen parejas vulnerables que son un factor detonante de conflicto que puede llevar dos vías, una, que se hable y se solucione, y otra, que de este conflicto se pueda desarrollar un problema de salud mental, dependiendo de la vulnerabilidad del individuo. Si es más proclive a la ansiedad o depresión, o si ya trae un cuadro psicótico, puede aparecer un cuadro”.

El médico asegura que el uso de las tecnologías ha revolucionado la manera en descubrir infidelidades. No obstante, si no existieran, de todos modos la persona que es infiel lo será, y la persona que duda buscará los medios para darse cuenta si la engañan o no.

Hace 20 años, los problemas patológicos de celos se daban más en los hombres. Ahora el conflicto está a la par entre hombres y mujeres.

“Estos conflictos son normales en una relación de pareja, si no hay una buena relación, habrá desconfianza; si antes no había la tecnología, también investigaban de alguna u otra forma; claro que, para los desconfiados, la tecnología ha venido a favorecerles mucho porque en lugar de estar con la duda, hoy se pueden dar cuenta más rápidamente”.

Además, hay personas que son más propensas a buscar una pareja por internet, como las tímidas, debido a que en una red social se buscan las personas más atractivas y que responden a los intereses propios, sin tener la ansiedad de hacer un esfuerzo máximo al realizar el encuentro de manera presencial.

La persona insegura, que tiende a ser celosa, tiene un pensamiento enfermizo en cascada, que lo único que busca es comprobar que sus suposiciones son ciertas.

VOCES

Desamor y redes sociales

“Es más frecuente de lo que nos imaginamos, pero la gente no lo dice; el problema es que llegan aquí en crisis, y no siempre lo refieren en la primera consulta”.

“Lo que antes se podía ocultar, ahora se tiene a la mano, y ya no se necesitan de detectives privados, el uso de las tecnologías ha revolucionado la manera en descubrir infidelidades”.

Benjamín Becerra Rodríguez, psiquiatra.

“Las nuevas tecnologías han sustituido los canales tradicionales de comunicación y llevan distorsiones; en el ámbito de la pareja hemos visto rupturas por el estado civil de las redes sociales, fotos en los que se detectan mentiras y se contradicen versiones; se puede dar celotipia patológica a partir de cuántos ‘likes’ le da determinada persona a la pareja”.

Francisco José Gutiérrez Rodríguez, 
director del Centro de Evaluación e Investigación Psicológica de la UdeG.


SABER MÁS

Mujeres, las que más buscan

Según la directora de Relaciones Públicas y Marketing de la plataforma Match.com para Latinoamérica, Mariela Stescobich, México ocupa el segundo lugar dentro de la lista de países con mayor uso de la página de internet para encontrar pareja, con 8.3 millones de usuarios, y detalla que quienes más se registran en el portal son mujeres asegurando que el 84 por ciento de miembros latinoamericanos pertenecen a este género.

DATO

El uso y abuso de las redes

• En México, la red más usada en internet es Facebook, seguida de Twitter.

• Seis de cada 10 internautas mexicanos acceden a una red social; hay 5% más mujeres que hombres.

• Seis de cada 10 internautas se conectan todos los días a su cuenta de red social.

• El 39% de los mexicanos usa Facebook; el 28%, Youtube y el 20%, Twitter.

• La principal actividad de quien usa redes sociales es mandar mensajes privados o públicos.

• Nueve de cada 10 utiliza Facebook para comunicarse con familia o amigos; cinco de cada 10 para dar seguimiento y opinión de cultura, deportes y entretenimientos, así como noticias, y tres de cada 10 la usa para conocer personas.

FUENTE: Asociación Mexicana de Internet.

Facebook, en los trámites de divorcio

De acuerdo a un estudio del Cyber Psychology and Behaviour Journal, Facebook ha causado alrededor de 28 millones de rupturas de pareja a nivel divorcios en el mundo.

Incluso, abogados refieren que la palabra Facebook es una de las más usadas al momento de un trámite de divorcio, ya sea que la demanda provenga del esposo o la esposa.

Si bien, muchas de las veces sí se comprueba una infidelidad a través de las redes sociales, en otras, se trata de mal interpretaciones que las personas dan a ciertos comentarios o acciones que su pareja hace en la red, pues lo que aparentemente es normal para algunos, para otros es motivo de alarma.

El abogado Enrique Hernández Orozco refiere que desde hace alrededor de cinco años a la fecha, las personas que buscan divorciarse presentan conversaciones virtuales, fotos y mensajes que se encontraron en redes sociales, sobre todo en Facebook.

La infidelidad sigue siendo una de las principales causales de divorcio en alrededor de siete de cada 10 parejas. Sin embargo, ya no es la causa principal, sino la secundaria, cuando sale a relucir tras demandar a la pareja por situaciones como violencia intrafamiliar y adicciones, que han ganado terreno.

“La gota que derrama el vaso es cuando ya cachan algo en el celular o en la computadora; me han tocado casos que encuentran fotos o filmaciones sugerentes; desde que iniciaron los ‘smartphones’, se empezaron a demostrar infidelidades y las empezaron a ofrecer como pruebas”.

TESTIMONIOS

“El Facebook me abrió los ojos”

Ella no esperaba ver lo que vio, y ni siquiera se lo imaginaba. Laura, como llamaremos a la mujer que contó su historia, pues prefiere permanecer en el anonimato, compartía una tableta electrónica con su marido para revisar sus correos, escuchar música y checar sus redes sociales.

El esposo dejó abierta su sesión del Facebook, y se fue a trabajar. Laura empezó a escuchar el sonido insistente, característico del llamado de un mensaje privado, por lo que tomó la tableta, pensando que era para ella.

El mensaje era para su esposo, de parte de una mujer que lo llamaba de manera cariñosa y sugerente. Laura se rindió ante la tentación y revisó el histórico de chats con la otra mujer. 

Fue ahí cuando descubrió que su esposo la engañaba con otra desde hacía un año, y los mensajes eran obvios.

En el chat había pruebas de sexo virtual, viajes, charlas a todas horas y un sin fin de mentiras descubiertas sin querer.

“De verdad ha sido uno de los peores años de mi vida, ahorita te lo cuento tranquila, pero en ese momento, fue en 2010, sentí que el mundo se me derrumbaba; de según yo tener al esposo más amoroso y honesto, vi en esos mensajes a otra persona; nunca me había metido ni a esculcarlo ni a revisarle sus mensajes porque confiaba en él, y ese día todo se puso de modo para descubrir su infidelidad”. 

Cuando Laura enfrentó a su marido, éste lo negó y le reclamó la violación a su privacidad. Laura tenía todas las pruebas necesarias para emitir una demanda de divorcio, mismo que se concretó el mismo año, después de cuatro años de casados.

Un chat incómodo


Después de dos años de haber terminado, Cinthya, de 19 años, recibió un mensaje vía whatsapp de su ex novio, con quien terminó su relación de manera cordial. El motivo era para avisarle que su hermano había fallecido, y para darle los datos de la funeraria donde sería velado. Cinthya le contestó con un pésame y un “te mando un abrazo, estoy contigo”.

Ese mismo día, por la noche, el actual novio de Cinthya le pidió su teléfono para checar su correo, lo cual era una mentira.
“De repente nada más me gritó, me dijo que era una mentirosa, que lo engañaba con mi ex novio, que ya sabía y sólo le hacía falta comprobarlo, que había visto mis mensajes de whatsapp; no me dejó explicarle y se puso muy violento, me gritó y me dijo muchas groserías, que lo iba a matar”.

Finalmente, Cinthya no pudo aclarar que se trataba de un  mal entendido, y esa misma noche terminó con su novio. A los pocos días volvió con él, pero a la semana lo terminó porque él comenzó a tratarla mal y a reclamarle lo que pensaba que era una infidelidad.

INCREMENTAN 25% LAS AFECTACIONES

Jóvenes, con problemas psicológicos por adicción a internet

Que se vaya la luz o se pierda la señal de internet puede ser catastrófico para quien tiene una adicción a revisar sus cuentas de redes sociales a cada momento. 

De cada 100 consultas en jóvenes que se prestan en el Centro de Evaluación e Investigación Psicológica de la Universidad de Guadalajara (UdeG), en cerca de 30 se toca el tema de las redes sociales como causa de su ansiedad o depresión.

El grupo de edad más afectado es el de 15 a 29 años, aunque también se presenta en adolescentes. Y según el director del Centro, Francisco José Gutiérrez Rodríguez, en el último año se ha registrado un incremento de 25% en las consultas donde los problemas a nivel psicológico tienen que ver con las redes sociales o el uso indiscriminado del internet. 

De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que si una persona dedica más de tres horas acumuladas al día a revisar sus redes, puede llegar a tener una adicción.

Si no se controla el tiempo que se destina a esta actividad, en algún momento de su vida una persona puede presentar ataques de ansiedad, ideas depresivas, pensamientos obsesivo compulsivos, problemas con los ciclos de sueño y conductas alimentarias negativas, señala el director del Centro de Evaluación e Investigación Psicológica de la Universidad de Guadalajara, Francisco José Gutiérrez Rodríguez.

La persona que tiene una adicción, cualquiera que esta sea, difícilmente lo reconoce en una primera consulta con el psicólogo.

El origen de la consulta inicia con algunos síntomas, pero no se observa, hasta después del interrogatorio, cuál es la raíz del problema.

“Llegan adolescentes deprimidos, y luego, después de revisar su historia, vemos que piensan que la novia los engañó, sospechan que andan con otro, y a través de la red social se dan cuenta; o nos llegan niños con problemas escolares, como el cálculo, lectura o escritura, que no tienen nada qué ver con su procesos de aprendizaje, sino con los distractores”.

El especialista enfatizó en que es necesario realizar una evaluación sobre los efectos negativos que tienen los nuevos modelos de comunicación, para establecer tratamientos y protocolos de abordaje, pues el problema va en aumento.

AUTOEVALUACIÓN

¿Qué tan adicto eres?

Para saber si se tiene un problema de adicción a las redes sociales, es recomendable hacerse algunas preguntas. Si la respuesta a más de tres es sí, lo ideal es no esperar a tener niveles de adicción mayores, y acudir a un especialista.

¿Con qué frecuencia reviso mis redes sociales y cuánto tiempo invierto?

¿La frecuencia con la que reviso las redes afecta mi vida laboral, educativa, social y personal?

¿Mis cercanos me reclaman mi falta de interés en una plática interpersonal o en grupo por permanecer viendo mi celular?

¿Ya no invierto tiempo en el juego libre y cooperativo, y lo invierto en solitario?

¿Tengo miles de contactos en mis redes sociales, pero no conozco a mis vecinos o no platico con mis compañeros de trabajo o escuela?

 

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