En las calles los montones son el claro ejemplo de la tardado que será la reconstrucción después del terremoto.

Faustino Romo Martínez.

Juchitán, Oax.- El pasado 7 de septiembre la tierra se sacudió y afectó gravemente a los municipios de la región del Istmo, uno de los más afectados fue Juchitán , en donde más de 14 mil viviendas fueron afectadas, de las cuales 7 mil 400 tienen que ser demolidas debido a los daños que presentan, pues están inhabitables, lo que significa que una gran cantidad de escombros tendrán que ser removidos.

Sin embargo, a casi 90 días y pese a las declaraciones de los tres órdenes de Gobierno, Federal, Estatal y Municipal, sobre la etapa de reconstrucción, que tiene que ver con la demolición, levantamiento de escombros y construcción de las viviendas, en el sentido de que se tendría todo el apoyo para que fuera lo más pronto posible, hoy simplemente lo único que se ve es que esta esta será muy tardada.

En las calles se puede ver por cualquier lugar los montones de escombros que esperan ser demolidos, dando la imagen de algún país en guerra, pues solo en esos lugares las calles están llenas de montones de escombros.

Hoy aún es incierto para los habitantes de Juchitán que resultaron afectados por el sismo de magnitud 8.2, cuando se podrá una vez más tener una vivienda, pues son varios factores, primero que las autoridades prácticamente han abandonado las demoliciones y levantamiento de escombros, lo que significa para muchos tener que invertir con el pago de maquinaria y volteos, pues la etapa de apoyo prácticamente ha concluido.

Cada vez son más esporádicas las visitas de los funcionarios del Gobierno federal como del Gobernador de Oaxaca, lo que ha hecho que se tenga un abandono no solo en Juchitán, sino en todos los pueblos del Istmo, donde la constante es la misma, escombro en las calles.

Con esta situación se avizora un final de año complicado para los Istmeños que cada día que pasa ven con tristeza que la reconstrucción de sus viviendas está muy lejos, pues sumado al abandono de las dependencias que se comprometieron a ayudar, está el problema con las tarjetas de BANSEFI, donde les depositarán el recurso de apoyo para la reconstrucción, las cuales han tenido muchas inconsistencias.

En el caso de los escombros en las calles, hacen que se dificulte la circulación vehicular pues hay que ir sorteando como si fuera una carrera de obstáculos, además del problema que puede significar para la salud, pues con los fuertes vientos que se tienen en la zona, el polvo esta por todos lados y contamina alimentos.

Juchitán una Ciudad conocida por sus tradiciones y costumbres, por sus suntuosas fiestas, hoy a casi noventa días del terremoto, sigue viviendo entre los escombros y recibirá el 2018 en las mismas condiciones, pues cada día las autoridades se se olvidan que de los damnificados.

No hay comentarios

Deja un comentario