JUCHITAN

No todos podemos estar en casa: comerciantes en el Istmo.

Coinciden que pese a la situación que prevalece por la pandemia, si no trabajan no comen.
“Nos moriremos de hambre si nos encerramos, no podemos darnos ese lujo”: Jorge Villalobos.

Faustino Romo Martínez.

Juchitán, Oax.- Pese a las indicaciones de las autoridades de salud para evitar salir a la calle debido a la posibilidad de contagiarse del Covid-19, la mayoría de los comerciantes en esta Ciudad, coinciden que de no trabajar, no tendrían para comer y eso conlleva un riesgo mayor, pues la familia sufriría al no tener alimentos.

Y es que este martes el Gobierno Federal, declaró que el país se encuentra ya en dase dos de la pandemia, esta consiste en que “allegados del primer paciente son contagiados y aislados. Por prevención se cancelan los eventos masivos”.

“Queremos declarar formalmente el inicio de la fase dos, lo que nos permite trazar el horizonte para los siguientes 30 a 40 días, en donde empezaremos a visualizar que, en México, por haber anticipado las medidas generales, vamos a poder doblar la curva, vamos a poder tener menor transmisión”, explicó Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, durante la conferencia de la mañana del martes 24 de marzo.

En México, según las cifras presentadas por López-Gatell, hay 367 casos confirmados de COVID-19 en México. Dentro de estos casos, la gran mayoría son de personas que viajaron al extranjero o que estuvieron en contacto con alguien que viajó al extranjero. Sin embargo, hay 5 casos, es decir el 1 por ciento de los casos, que no viajaron al extranjero, ni tuvieron contacto con alguien que viajó al extranjero, lo que quiere decir que la transmisión del virus, en México, ya es local y que no todos los casos pueden rastrearse a un origen específico.

La Fase 2 es, entonces, una manera de clasificar el avance de la pandemia, por lo que hemos pasado de la transmisión importada a la transmisión comunitaria o local. Esto no se mide por el número de casos, sino por la forma en que se contagiaron los pacientes.

Ante esta situación en Juchitán, la vida continua de manera norma hasta cierto punto, pues por momentos las calles se ven solitarias y por momento se puede ver el tráfico vehicular, además la mayoría de los comercios se encuentran abiertos.

En la zona del centro las zapaterías, tiendas de ropa, restaurantes, paleterías, dulcerías y demás comercios están trabajando en horarios normales, al igual que el mercado público 5 de septiembre, en donde los locatarios recienten bajas ventas, pero han indicado que mantendrán su actividad el tiempo que sea necesario. Los bancos hoy registraron un gran número de personas adultas mayores, quienes amontonadas en la entrada esperan su turno para poder cobrar su apoyo.

El comercio informal es otro de los sectores que continúa con sus actividades normales, pues aseguran que no hacerlo, el riesgo es que se mueran de hambre, “Nos moriremos de hambre si nos encerramos, no podemos darnos ese lujo, tenemos que trabajar para llevar el sustento a casa, tenemos familia que mantener”, dijo Jorge Villalobos, quien desde hace varios años se dedica a la venta de ropa en las calles.

La mayoría de los comerciantes conceden que necesitan salir a vender o de lo contrario no podrán ni comer, pues muchos dependen de la venta del día, además que aun las cosas en el Istmo no son tan malas, pues no se reporta ni un caso del Covid-19 y eso les da el aliento para continuar con sus actividades.

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